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Heriberto Fiorillo desde su cuartel general, el bar-restaurante La Cueva, en Barranquilla.

“Confío en que el final de la pandemia traiga un renacimiento para las artes y la cultura”: Heriberto Fiorillo

por | Abr 14, 2021

Por Alberto M. Coronado

El periodista, escritor y cineasta barranquillero, en entrevista con Contexto.

Si la memoria no me vacila, la primera vez que tuve noción como telespectador de Heriberto Fiorillo, debía estar cursando los últimos años de bachillerato y, cada fin de semana, veía al periodista entrevistar a diferentes personajes en unos diálogos de cerca de una hora que no solo se robaban mi atención adolescente sino que me distraían por unos minutos del tedio de la proximidad del lunes escolar.

Fast Forward una década después y otro recuerdo: Fiorillo está entrevistando al lado de la piscina del Hotel Caribe, en Cartagena, al actor Fabio Restrepo, protagonista del filme Sumas y restas, de Víctor Gaviria, que se estrena en el Festival de Cine de Cartagena. Luce tranquilo, conduce la entrevista con naturalidad enfundado en una tropical camisa de flores. Está allí en calidad de editor general de El Heraldo de Barranquilla. Presencio la sabrosa y desenvuelta charla —en esta ocasión hago mis primeros “pinitos” en el oficio editorial para la Revista Dominical del diario barranquillero— y al igual que una década atrás me abstraigo con la naturalidad del diálogo que va quedando registrado en una grabadora de cassette.

Fiorillo es un narrador innato, uno de esos talentos propios de las gentes del Caribe y que él ha sabido llevar durante décadas al periodismo, el cine, la literatura, la televisión y la gestión cultural. Diarios, noticieros, programas de televisión, películas, documentales, y festivales culturales tienen la impronta de su ADN creativo y hacen de este barranquillero un referente de la creación como pocos en Colombia.

Fiorillo es zurdo.

Alberto M. Coronado: El reconocimiento que te otorgó el Ministerio de Cultura, la medalla al mérito cultural, exalta tu trabajo de décadas por la promoción de la creación y las artes. Desde tu ciudad, Barranquilla, has realizado una notable labor al frente de la Fundación La Cueva con sus diversos programas y el Carnaval de las Artes. ¿Crees que es posible en Colombia descentralizar la oferta cultural y formar nuevos públicos en las regiones? ¿Cuál, a tu parecer, sería la receta de éxito para replicar tal modelo?

Heriberto Fiorillo: Estimo que esa medalla al mérito cultural reconoce mi trabajo creativo en general, incluyendo narraciones en crónica, cine, radio y televisión, además de mis gestiones culturales. Ahora, descentralizar la oferta cultural puede resultar posible pero es bien difícil. Y no hay recetas para el éxito, aunque con seguridad vas a necesitar cómplices y una combinación de entrega y de terquedad con suerte.

A.M.C.: Barranquilla ha estado en el centro del debate en las últimas semanas por el grado de abandono y deterioro de su infraestructura cultural. ¿Consideras que es sólo una cuestión de cemento o es síntoma de algo más profundo, un deterioro del espíritu cultural y humanista que en tiempos pasados caracterizó a los dirigentes de la ciudad y a sus gentes?

H.F.: Es síntoma de algo más profundo casi siempre. El egoísmo parece no dejar mucho espacio entre nosotros para el altruismo. Vemos, concebimos a los demás como obstáculos, como enemigos o rivales, al otro lado de los conflictos.

Veo con mucha curiosidad al periodismo, en permanente transformación. Como público, como receptor, busco ahondar en el conocimiento y el disfrute de textos, narrativas sorprendentes, creativas.

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Fiorillo recibió el pasado mes la medalla al mérito cultural de manos de Felipe Buitrago, ministro de Cultura. El reconocimiento exalta la carrera y creaciones en los campos del periodismo, el cine y la literatura del periodista barranquillero y reconoce su creatividad, habilidad narrativa y liderazgo cultural en la Fundación La Cueva y el Carnaval de las Artes.

La paradoja de esta época que estamos viviendo debido a la pandemia pareciera resumirse en que habitamos un mundo cada vez más enajenado, volcado hacia la virtualidad, y al mismo tiempo, cuando más necesitamos de la cultura para soportar el encierro y el pesimismo, los espacios y la oferta destinada a la apreciación de las artes han entrado en un permanente “Toque de queda”. Cuando todo esto termine, ¿crees en que viviremos un renacimiento del cual saldrá fortalecida la cultura o nos quedaremos con los hábitos y vicios adquiridos durante la epidemia global?

Quién sabe. Quizá la construcción y el acceso a mundos virtuales nos permita respetar y conservar este otro que apenas reconocemos como original. Tal vez vivir la ilusión de tener el mundo entero al alcance de la mano, nos des-eduque como depredadores de lo real. Es posible que la virtualidad sea el universo que, como ilusos, nos merecemos. Por supuesto yo quisiera un renacimiento postpandemia para las artes y todo lo que exaltamos como cultura, pero también es probable que esos hábitos y vicios adquiridos, por ti mencionados, sean de algún modo digeridos, asimilados o incorporados por la humanidad al nuevo mundo, para bien o para mal.

¿Cómo ves el periodismo que se está haciendo hoy en día en Colombia con la irrupción digital y el lento pero progresivo desplazamiento de otras formas más reposadas de hacer periodismo?

Veo con mucha curiosidad al periodismo, en permanente transformación. Como público, como receptor, busco ahondar en el conocimiento y el disfrute de textos, narrativas sorprendentes, creativas, mientras encuentro liberador, enriquecedor, aquellos otros textos que nos permiten conocer las condiciones de producción y recepción de los demás. Una reflexión que apenas empieza.

Contadas excepciones de uno que otro medio independiente, la libertad de prensa en Colombia hoy parece más que nunca una utopía. ¿Se tomaron los intereses particulares, políticos y económicos la prensa colombiana?

Lo bueno de las utopías es el deseo, la fuerza que las motiva. Lo bueno de la libertad de prensa es que fortalece nuestra noción de democracia, nuestra vida en democracia, que tanto tiene también de utopía. Saber contar cómo los intereses particulares se toman la prensa colombiana podría ser además, a primera vista, un gran documental o una estupenda crónica.

Ahora que estás alejado del barullo y el ajetreo de las salas de redacción, ¿cómo son tus días? ¿Has encontrado el nirvana en los libros, la música y el cine?

Como cronista estuve poco en el barullo y el ajetreo de las salas de redacción. Cada asignación era más bien un episodio de vida que me llevaba con los lectores a un universo diferente. Ahora todo vuelve a comenzar para mí. Quiero, entre otras cosas, escribir un diario, así que acerco mis manos al computador y empiezo por recordar que estoy perdiendo la memoria.

Un libro, un disco y una película que le quisieras recomendar a los lectores de Contexto?

Libro: todos los de Oliver Sacks. Disco: Dedo de guante, por Miltinho. Película: la última de Matteo Garrone.

Por último, ¿algo que quisieras hacer (y no has podido) una vez pasemos la página de esta pandemia?

Más que hacer: ser cada vez más el otro.

Alberto M. Coronado

Periodista y editor cultural. Es Editor general de Contexto.